martes, 30 de junio de 2009

LOS CULPABLES DE LA GUARDERÍA ABC DE HERMISILLO


Es un hecho indignante la muerte de los 48 niños en la guardería subrogada del IMSS en Hermosillo. La tragedia es inadmisible bajo cualquier punto de vista. Pero la realidad nos dice que es lo común en nuestro país.

Se clama justicia. Los medios, los políticos y los gobiernos pretenden capitalizar esta desgracia para sus intereses. Se piden culpables y el pueblo pide “venganza”. Pero, …¿quienes son los culpables? ¿Los empleados mal pagados? ¿Los dueños que tienen los permisos y las supervisiones aprobadas? ¿Los funcionarios menores? ¿El Delegado o el Director del IMSS? Simples piezas de un sistema. ¿Santiago Levy, que en su calidad de Director del IMSS creó las guarderías subrogadas? O el Estado Mexicano. O todos los mexicanos que hemos permitido el modelo económico que ha hundido al país y beneficiado a muy pocos.

El modelo económico ha condenado a los pobres a ser más pobres, al Estado a reducirse al máximo y le ha abierto totalmente las puertas al Mercado, para que maneje el país como una maquiladora, en dónde la clase política juega el papel de capataz. La implantación irracional del modelo neoliberal en base a un pantano de corrupción histórica, muestra en todos los ámbitos de la vida nacional un dramático retroceso en los índices de bienestar, crecimiento y desarrollo. El país se ha empobrecido, el pueblo se ha depauperado, la naturaleza se ha contaminado, para que las empresas trasnacionales y un puñado de criollos se hagan inmensamente ricos.

¿Quién es el culpable del asesinato de los niños de Hermosillo? El modelo económico y los mexicanos que lo hemos aceptado sumisamente, sin exigir los derechos que supuestamente tiene una sociedad moderna y democrática. México, desde esta perspectiva sufre las consecuencias de una tiranía despótica y deshumanizada. La dictadura del Mercado. El “modelo económico” implantado desde 1521 no beneficia al pueblo.

Cada niño cuesta mensualmente en una guardería del IMSS más de siete mil pesos. Santiago Levy “inventó” las guarderías subrogadas, en las que el Estado a través del IMSS, convierte una responsabilidad en un negocio para los funcionarios, parientes y amigos. En efecto, las guarderías subrogadas reciben dos mil quinientos pesos por niño, casi cinco mil pesos menos que las del IMSS, con ese dinero, tienen que dar “un servicio”, poner infraestructura, pagar personal y sobre todo, tener ¡una ganancia¡

Y ese es el punto. Sabemos que todos “los negocios” de los funcionarios-empresarios de los tres niveles de gobierno cuentan con todo el apoyo y “comprensión” para salvar…“pequeños detalles” de seguridad, equipo, mantenimiento, capacitación, personal, dirección y control.

Sí en este momento se aplicara estrictamente la ley a todos los negocios de los funcionarios-empresarios, le aseguro que casi la mayoría tendrían que cerrar por incapacidad de dar un buen servicio o ofrecer un producto de calidad y por no contar con normas de seguridad. Se lo aseguro, porque estos niveles ni siquiera los tienen las instituciones gubernamentales que ofrecen servicios al pueblo, como son salud, educación y transporte, por citar tres ejemplos.

Pero también esto sucede en la indicativa privada, en donde las empresas que cuentan con respaldo político, sean nacionales o internacionales evaden cínicamente estas responsabilidades y las que no tienen el respaldo político lo hacen a través de la corrupción. La tragedia de Pasta de Conchos en Coahuila, es solo una muestra reciente. De esta manera, el pueblo, los trabajadores y sus hijos, vivimos en la total indefensión frente a la voracidad y la corrupción de los operadores del modelo económico neoliberal, tanto en el sector público como en el privado.

¿Quién es entonces el culpable del asesinato de los niños mártires de Hermosillo? El modelo económico y los mexicanos que lo hemos aceptado sumisamente.

domingo, 28 de junio de 2009

Guardería ABC de Hermosillo, un crimen de Estado.


Los criollos en el poder se cubren unos a otros. El costo mensual de un niño en una guardería del IMSS es de más de siete mil pesos. El señor Santiago Levy Algazi pensó que era mejor negocio subrogar las guarderías para que “particulares” hicieran jugosos negocios –todos ganan- en el gobierno.

De esta manera los hijos de los trabajadores serían atendidos por empleados mal pagados, sin capacitación y con instalaciones sin las condiciones de bienestar y seguridad requeridos, pero a un costo de dos mil quinientos pesos por niño. Ganando el IMSS que se ahorraría miles de pesos por niño y ganado “los particulares”, entiéndase: funcionarios, sus parientes y sus amigos. Gran negocio en todo el país a costa de la responsabilidad del Estado Mexicano de proteger y asegurar el bienestar de los hijos de los trabajadores. El águila protectora, símbolo del IMSS, se convierte en un zopilote de muerte por el neoliberalismo.

Ahora el señor Daniel Karam Toumeh, judío igual que Levy Algazi, cubre las huellas de los criminales y de la red de abusadores en todo el país, al esconder los nombres de todos los propietarios de las guarderías subrogadas de México.

La tragedia de la guardería ABC de Hermosillo es un crimen de Estado. Los criollos en el poder desde 1821 han hecho de este país, su gente y sus recursos naturales, una fuente al parecer, inagotable de riqueza para unos cuantos.

Cuarenta y ocho niños muertos, que estaban bajo la custodia del Estado Mexicano, son una afrenta para el pueblo de México frente al gobierno criollo.

Porque los criollos en este país, “su país”. Tienen sus propias guarderías, escuelas, centros sociales, clubes deportivos, templos y exclusivas zonas habitacionales, perfectamente vigiladas y separadas del populacho. Esta tragedia no puede darse en guarderías de hijos de los criollos. Sí los niños muertos fueran israelíes, libaneses o españoles, seguramente el asunto sería tratado de otra manera. Todo el peso de la ley y todas las instituciones del Estado estarían tras los culpables.

La muerte de estos cuarenta y ocho niños es una afrenta al pueblo, y un crimen de Estado.

sábado, 6 de junio de 2009

ANULAR EL VOTO ....La tormenta que derramó el vaso.


Cada día más gente se da cuenta en todo el mundo, que la “democracia electorera” es el engaño más pernicioso con el que los dueños del dinero, “los mercaderes”, gobiernan los pueblos en favor de sus perversos intereses, a través de sus “empleados-títeres” llamados políticos.

Efectivamente, en México, cada día las grandes masas llamadas “pueblo”, se ven más pobres, con más dificultad para tener un trabajo, cada día se reducen o pierden las prestaciones laborales, el costo de la vida se encarece, el Estado no solo los abandona, sino se pasa abiertamente del lado de los poderosos grupos empresariales. El Estado ha asumido una posición de esquirol o antimotines de los intereses de los ricos del mundo.

Ante las próximas elecciones, ha empezado a surgir un movimiento ciudadano de carácter espontáneo para que, el ciudadano común, anule su voto como rechazo al sistema político que nos gobierna. Es el único recurso que tiene, pues “la mafia institucional” no lo permite tener “candidatos ciudadanos”.

La única forma que tiene el ciudadano común de decir “ya basta” a tanta ineptitud, corrupción y cinismo, de toda la clase política que se ha apropiado del BIEN COMÚN más valioso del pueblo, que es SU GOBIERNO, es anular su voto y no “legalizar” un sistema explotador del pueblo, de cualquiera que sea el color del partido que este en el poder.

En efecto, a los mercaderes y sus empleados, los políticos, se les olvida que “EL GOBIERNO” le pertenece al pueblo. Es el “bien común” más preciado porque con él, se asegura el bienestar, desarrollo y destino de la Nación.

El problema surge cuando un puñado de sátrapas, se adueña del gobierno y ponen a trabajar en él a sus empleados. Las elecciones solo son la manera en que el pueblo valida a los “empleados” de los mercaderes, y cree que con esta acción es libre y se autodetermina su destino. Totalmente falso.

El IFE trata de hace creer al pueblo (con los miles de millones de pesos gastados en publicidad) que con su participación en las elecciones (votando y siendo funcionario de casilla), esta cumpliendo con una “acción ciudadana” que le asegura bienestar y futuro, para él, su familia y su comunidad. Pero eso, como se ha visto, es totalmente falso. Además, con nuestro dinero pagan costosas elecciones fraudulentas, pues todos hacen trampa contra todos. Los que votan solo aseguran trabajo bien pagado a la burocracia electorera. Espléndidos salarios, gratificaciones y bonos a los empleados de los mercaderes que trabajan como: presidentes, diputados, senadores, y por supuesto, mantener y legalizar el poder de los dueños del dinero. El sistema esta inmerso en la corrupción desde su base.

En primer lugar, los partidos son instituciones corruptas, que luchan internamente y externamente por el poder: la ideología, los valores, el pueblo, la Nación, no les interesa. En segundo lugar, los candidatos los ponen los que tienen el poder, es decir, el dinero. Por esta razón la gente decente y honorable no se mete en política. La política se sustenta en la corrupción y la demagogia. Corrupción, porque para ser candidato tiene que estar “muy bien apoyado” con influencias en el poder político y “con dinero” para pagar los altos costos de las campañas. Demagogia, porque los candidatos prometen defender los intereses de los votantes, pero cuando son elegidos, obedecen ciega y mansamente a los intereses de quienes los pusieron verdaderamente en el poder.

La democracia es la manera “legal” en la que los dueños del dinero someten “un bien público” a favor del “interés privado”. Anular el voto es demostrarle a los dueños del dinero que no nos engañan. Que la democracia es un perverso mecanismo para someter a los pueblos a los intereses mezquinos de la iniciativa privada, local y foránea.

No solo basta decir no a esta farsa, que malignamente pone a luchar a hermanos contra hermanos por un poder ilegítimo. Se debe pensar cuál puede ser una forma de gobierno y administración para lograr el bienestar, la justicia y el desarrollo de toda la sociedad. Nos han engañado con el dogma de que “la democracia es la mejor forma de gobierno”. La pequeña historia de la democracia electorera que nació apenas en 1776 con la creación de Estados Unidos, en poco tiempo ha llevado al planeta a un crisis mundial, no solo por la injusticia en el reparto de las oportunidades y la riqueza, sino por la estúpida forma de depredar la naturaleza y enajenar a los seres humanos en un consumismo suicida y estéril.

Tal vez, sería muy interesante buscar en la milenaria experiencia humana, antiguas formas de gobierno que, sean más humanas, justas y que propicien un desarrollo biófilo del mundo y la vida. Debemos de romper el paradigma.

sábado, 2 de mayo de 2009

LAS PERTURBACIONES DE LA INFLUENZA... "Y OTROS MALES".


Varios elementos perturbadores salen a la luz por la “contingencia de la influenza humana”. En primer lugar el grado de pobreza en que vive el pueblo de México. Pese a toda la publicidad y cifras maquilladas, el pueblo de México esta sufriendo una severa crisis que lo ha llevado a tener alimentación de hambruna, encubierta por alimentos chatarra de las empresas trasnacionales. No solo es la influenza, tenemos enfermedades de la pobreza y la ignorancia como es la diabetes, que esta causando estragos apocalípticos. Por lo que, sólo en México, “la influenza humana” produce víctimas mortales.


Pero también podemos observar los patéticos resultados de la política económica y científica de los gobiernos neoliberales que destruyeron y desmantelaron la industria farmacéutica nacional. La nación ha sufrido una criminal política de extinción de la industria nacional a favor de las empresas trasnacionales, no solo en el campo de los laboratorios. Las industrias nacionales que en su día fueron competitivas a nivel internacional o ha sido vendidas o han sido borradas del mapa con la complicidad de los apátridas funcionarios que están al servicio de sus intereses.


Por consiguiente, la inversión en educación e investigación ha sido el blanco permanente de los intereses supra nacionales, tanto de empresas como de gobiernos. El afán privatizador de la educación de los gobiernos neoliberales y el consiguiente saboteo a la educación pública, así como, el cese de apoyos y estímulos a la investigación científica ha convertido a México en dependiente de empresas trasnacionales y de gobiernos extranjeros. Por eso en este momento no tenemos ni siquiera un laboratorio propio de calidad para atender la contingencia de la influenza.


Es obvio, a la vista de cualquier persona pensante, que existe un protagonismo político sobre esta crisis, lleno de incongruencias, contradicciones y crasos errores. La influenza se ha convertido en un botín político. Se ve, no solo lo que dicen los gringos, “un Estado fallido”, sino una ausencia de Estado y gobierno, pero lo más lamentable, una ausencia de la sociedad civil.


A los mexicanos nos trata la televisión y los políticos como menores de edad con severos problemas de retraso mental. El problema no es la influenza, es la incertidumbre y el vacío de poder. El pueblo de México no tiene en quién creer. No tiene liderazgo y tiene mucha desconfianza. Elementos indispensables para someterlo aún más.


Lo perturbador de la crisis de la influenza, es comprender y dimensionar la enorme crisis del Estado y gobierno de México. Por lo que se ve, en México no existe un Estado de Derecho. Existen grandes fuerzas supranacionales con vergonzosas ingerencias en los asuntos vitales de la nación, que operan desde embajadas y desde el centro financiero de Nueva York. Poderosas bandas de delincuentes de cuello blanco que luchan por sus intereses económicos y políticos sobre el pueblo y el interés nacional. Carteles bien organizados en todo el país que divididos y enfrentados se destruyen por el poder político en el chiquero llamado “democracia electorera”. Corporaciones de empresarios armados que se dedican al productivo negocio del narco y el crimen. Todos ellos alimentados y fortalecidos por la corrupción, la impunidad y el imperio de la fuerza.


Abajo de todo esto se encuentra un inmenso pueblo ignorante y pobre, famélico, embrutecido, frustrado, resentido, que no cree en nadie ni en nada, indefenso, vulnerable y desesperado. Como una potente bomba de tiempo esperando el momento del estallido social.

miércoles, 29 de abril de 2009

Granjas Carroll de México…el huevo de la serpiente?


Desde el 25 de febrero y 24 de marzo se reportó, por la Agencia Municipal de “La Gloria” en Perote, Veracruz dos deseos de menores por el virus de la influenza porcina y las autoridades estales y federales no hicieron nada, porque protegen los intereses de una trasnacional llamada Granjas Carroll de México. En efecto, la trasnacional como todas las mega empresas no vienen a invertir sus capitales en industrias limpias y de avanzada tecnología. Granjas Carroll industrializa al cerdo y ha creado un foco de contaminación, que puede ser el origen de esta pandemia que amenaza al país y al mundo.


Y aquí volvemos al punto crucial entre sociedad-gobierno e iniciativa privada.


La iniciativa privada “lucra” sobre el bien común y el derecho comunitario. El hacer dinero está por encima de los derechos humanos, de la justicia y las leyes, de la salud, de la alimentación, de la educación, de la organización social, de la protección del medio ambiente, del bienestar de la humanidad y el planeta. Negocios son negocios.


“iniciativa privada mundial” (los mercaderes) ha venido ganado espacios de poder, tanto en los gobiernos como en las sociedades, El Mercado no tiene límites ni medida y nadie lo puede tocar o poner límites. La libertad de hacer negocios está por encima de todo, de todos y de cualquiera. Los gobiernos están para apoyar sus leoninas y deshumanizadas empresas criminales. Los gobiernos apoyan la privatización de las ganancias de estas empresas y socializan sus pérdidas.


La emergencia que estamos viviendo podría tener su origen en esta prepotente empresa que ha mandado acallar y encarcelas a los ambientalistas que pretenden exigirles medidas anticontaminantes para proteger la salud de los habitantes de La Gloria. Granjas Carroll de México al parecer cuenta con el apoyo y complicidad de los gobiernos de Veracruz y Puebla, y por supuesto con el Gobierno Federal.


La opinión pública debe estar VERDADERAMENTE INFORMADA.

lunes, 27 de abril de 2009

EL APOCALÍPSIS... en cadena nacional


Resulta muy sospechoso lo que hacen los políticos ante una crisis. Los políticos, que en general atienden los voraces apetitos de “los mercaderes” y que les dan “atole con el dedo” a los pueblos que, en el mejor de los casos, los han elegido, pues “el que paga manda”, por esto, los políticos obedecen dócilmente a los intereses privados en vez de defender el interés público.

Como las democracias son instrumentos cada día más débiles para gobernar a los pueblos, pues éstos, insistimos, día a día, acto tras acto, declaración tras declaración, se dan cuenta que el interés privado esta sobre el interés público, que la iniciativa privada esta por encima del bien público, que el Mercado esta por encima del Estado.

Lo mismo que alentar la destrucción “terrorista” de las Torres Gemelas para validar un gobierno ilegitimo al servicio de los mega capitales trasnacionales y oficializar “La guerra al terrorismo” (mega negcio). Que declarar una “guerra contra el narco”, (sin tomar en cuenta al Poder Legislativo) para legitimar un gobierno que en el mejor de los casos, posee el 0.56 % de “credibilidad democrática electorera”. Los gobiernos democráticos nacidos para servir a “los mercaderes” hacen “teatro, maroma y circo”, para legitimarse y aparentar que están al servicio y protección de su pueblo.

Aunque el pueblo cada día sufren más, pues es más que evidente que no es así, y no es que “el pueblo” sea filósofo, economista o politólogo. Lo que sucede es que cada día a la gente de la calle de todos “los países democráticos”, le es más difícil encontrar trabajo, llevar lo básico para la subsistencia de su familia, tener acceso a una buena educación o a servicios de salud.

Que todo es un negocio y que él es la víctima final o como se dice de manera eufemista “el consumidor final”. Negocio es: la alimentación, la salud, la educación y la organización social a través de los carteles delictivos llamados “partidos políticos, gobiernos en sus tres modalidades” o el simple “esparcimiento” como es el deporte o las artes que son patrimonio de las televisoras. Los negocios son los negocios y lo que importa realmente no es satisfacer al cliente sino quitarle su dinero.

Efectivamente, por la ausencia de VALORES, vivimos los tiempos del “espectáculo”. Así los políticos se la viven en el “espectáculo” y se han convertido en “estrellas” de la televisión y la radio. Verdaderos protagonistas que se la viven en “las declaraciones” y recientemente en “las cadenas nacionales”. La república televisiva, más nada, como dice el maestro Monsivaes, “lo que no pasa en la televisión no sucede en el país”.

Con la falta de credibilidad que tiene el sistema democrático y sus “protagonistas” llamados políticos, resulta que el ciudadano común no sabe qué pensar de las terribles noticias y las impresionantes declaraciones que dan, desde el Presidente de la República hasta los candidatos de la próxima contienda electoral, frente al virus de la influenza.

La verdad el pueblo esta solo. No sabe sí se le esta atemorizando para ganar una posición política de un gobierno a la baja en credibilidad o en verdad, esta frente a una catástrofe apocalíptica. No sabe si “nuevamente” creer o si es “más de lo mismo”.

No cabe duda que los cuatro jinetes del Apocalipsis son: Los políticos, la política y “la democracia”. Los “mercaderes”, el dinero y el culto al Becerro de Oro”. Los medios masivos especialmente la televisión y la radio. O el vacío existencial y la pérdida de la conciencia espiritual del mundo y la vida.

Pobres de nosotros, tal lejos de Dios y en manos de los adoradores del becerro de Oro.

lunes, 2 de febrero de 2009

EL COLAPSO DEL IMPERIO DEL BECERRO DE ORO.


Aparentemente la historia de la humanidad, como sociedades civilizadas, tiene diez mil años de antigüedad. Sus inicios se dieron entre los ríos Tigris, Eúfrantes y Nilo en el año ocho mil a.C. Desde que se inventó la agricultura y el ser humano se hizo sedentario, hasta la aparición del capitalismo en 1776, con la creación del primer país del mundo, Estados Unidos, pasaron alrededor de 9776 años.

En este largo periodo de tiempo los pueblos y culturas de todo el mundo se gobernaron a través de reyes, emperadores, kanes, sultanes, tlatuanis, etc. Grandes proezas humanos se dieron, y no nos referimos a guerras y batallas, sino al desarrollo de los valores humanos universales y perennes. Mesopatamia, Egipto, China, India. México y la Zona Andina, buscaron de muchas formas la trascendencia espiritual de la existencia. Dejando un gran legado espiritual, y magnas obras que trascienden el tiempo.

Sin embargo, en 1776 arranca una nueva forma de ver el mundo y la vida. Sustentada en el culto al “becerro de oro”. En efecto, con la creación de E.U. a partir de una acción concertada de “los mercaderes”, se crea un “nuevo mundo” en el que “la libertad”, el individualismo y el materialismo, serán la base del nuevo paradigma. Caerán las religiones y se engrandecerá la ciencia, caerán los estadistas y emergerán los políticos, caerá el comunitarismo y se fortalecerá el individualismo, caerá el bien común y se impondrá la iniciativa privada, caerán las sabias y milenarias formas de gobierno y se impondrán las democracias, caerá la familia y se impondrá la empresa, caerá la inteligencia y se impondrá la enajenación, caerá la sabiduría y se impondrá la ignorancia, caerá el Estado y asumirá el poder total el Mercado.

Pero este “nuevo orden mundial”, impuesto por “los mercaderes”, que apenas tiene 233 años, ha demostrado con creces su fracaso. Ha creado la era más oscura, injusta y dolorosa de la humanidad.

La abyecta pasión necrofilia por venerar al “becerro de oro”, no solo ha desquiciado y casi destruido a los seres humanos, sino que al mismo planeta, lo esta asesinando a través de la contaminación.
Ha concentrado en pocas manos la riqueza del planeta. Ha explotado a los pueblos y depredado sus recursos naturales. Ha destruido el seno familiar y los valores morales y éticos. Ha comercializado todas las aspiraciones y sueños del ser humano. Ha embrutecido y enajenado a los seres humanos. Los ha llenado de terror y de vacío.

El paradigma del capitalismo: “la libertad”, se ha convertido en libertinaje individual y colectivo, en el que las empresas y corporaciones materialmente no tienen límites para hacer con las personas y la naturaleza, lo que ellas quieran, con tal de “hacer dinero”.

La libertad de “los mercaderes”, ha sumido en la pobreza e ignorancia a gran parte de los seres humanos del planeta. La libertad de hacer guerras, matar o destruir a quien o quienes, se oponga a sus intereses. La libertad de imponer sus intereses económicos, financieros y comerciales a pueblos y naciones. La libertad de transgredir las leyes naturales y crear engendros vegetales y animales. La libertad de esclavizar y embrutecer a los seres humanos. La libertad de imponer su “cultura chatarra”, sus valores y culto al “becerro de oro”, entendida como “modernidad y democracia”, a los pueblos del planeta.

En estos años, de inicio de siglo y finales de la era del “culto al becerro de oro”, el libertinaje, el abuso y la avaricia, han desfondado al propio voraz sistema. El caos financiero y económico nos demuestra que ésta perversa forma de vivir está equivocada, y que enferma a la humanidad y mata al planeta.

Es más que obvio que la democracia y el sistema de partidos es un rotundo fracaso, lo mismo en países ricos que pobres, pues los políticos solo son empleados de “los mercaderes” y solo atienden sus intereses por encima del bien común. Con la democracia, se entretiene y engaña a los pueblos, mientras se impone agazapadamente la dictadura del Mercado.

La economía de mercado nos ha demostrado que no ha podido generar el bienestar de los pueblos, ni de las naciones. Trabajadores, campesinos, obreros, pequeños y medianos comerciantes y empresarios, de todos los países se han visto reducidos y exprimidos por los intereses de las megas corporaciones. Hoy no hay trabajo para la mayoría, y los pocos que tienen puestos en el sistema, cada día ven mermadas sus prestaciones sociales y su raquítico sueldo. El verdadero “mercado libre” cada día se reduce a espacios de subsistencia, por la voracidad y rapacidad de las corporaciones nacionales y trasnacionales.

El trabajador ha sido reducido a nada. La tecnología ha desplazado el saber y la experiencia del trabajador, sea obrero, empelado o campesino. Cada vez se crean inmensas masas de gente ignorante y enajenada, que no sabe hacer nada, que solo cree en el poder del dinero, que compra artículos chatarra y trabaja por un mísero salario. Gente que acepta una vida chatarra y desechable.

La ciencia y la tecnología han sido usadas por “los mercaderes” para explotar y dominar a los seres humanos, no para liberarlos y proveerlos de bienestar. La ciencia y la tecnología están al servicio de la ambición de los dueños del dinero, o inventando armas más sofisticadas, o maquinas que remplacen a la mano de obra calificada, o productos que remplacen a los naturales, o sencillamente, inventando estupideces que embrutecen y enajenan a las personas.

A 233 años de que se inició el dominio de “los mercaderes” y el nuevo orden mundial del imperio del “becerro de oro”, el fundamentalismo terrorista por el culto a la materia y el hacer dinero, ha llevado a los pueblos y gobiernos del mundo a un crisis planetaria, de carácter espiritual, social, cultural y ambiental.

¿Qué es lo que necesitan los seres humanos para darse cuenta cabalmente de esta catástrofe planetaria?

¿Cuantas personas tienen que morir de hambre, o suicidarse, o en las drogas, en la frustración, el estrés y el vacío existencial?

¿Cuántas personas más se requiere que se queden sin empleo en el planeta?

¿Cuántas especies animales y vegetales se necesitan perder para entender que el camino que llevamos es suicida?

¿Cuántas hectáreas de bosques y selvas se necesitan perder para darnos cuenta que estamos desbastando al planeta?

¿Cuántas más elecciones fraudulentas se necesitan para entender que la democracia es un fraude y un engaño a los pueblos del mundo?

¿Qué es lo que necesita el ser humano para tomar conciencia?